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lunes, 6 de marzo de 2017

Ulises y Polifemo


Pridie nonas martias









ULISES Y El CÍCLOPE POLIFEMO

Tras la guerra de Troya todos los supervivientes griegos regresaron a sus respectivas patrias El retorno de Ulises a su hogar no fue fácil; veinte años fuera de él estuvo, diez años que duró el asedio a la ciudad de Troya y otros diez, el doloroso regreso a la patria por designio fatal de Zeus.
Vivió dramáticas aventuras de las que fue saliendo sano y salvo gracias a su astucia pero, fue perdiendo poco a poco a sus hombres, fieles amigos y compañeros que lo habían seguido a Troya.
Ulises y sus compañeros habían salido precipitadamente del país de los lotófagos, que aunque eran seres inofensivos, las flores de loto de las que se alimentaban hacían que se perdiera instantáneamente la memoria. Los que las habían probado habiéndose olvidado de todo querían quedarse allí. Ulises, temiendo que el resto también olvidara el camino de regreso, los obligó a subir inmediatamente en las naves atando en los bancos a los que ya habían perdido la memoria.

A continuación, llegaron a la tierra donde habitan los Cíclopes, aparentemente seres tranquilos. Y fueron a desembarcar en una isla con puerto seguro y de fácil desembarco. Ulises con una sola nave se adelantó para asegurarse de que la gente que habitaba aquella isla fuera hospitalaria. Desde la nave vio una  profunda caverna rodeada de laurel, pinos y encinas. Y allí vieron un monstruo prodigioso que no se parecía en nada a los hombres que comen pan.  Ulises, con ánimo audaz, cogió un odre de un excelente vino y vituallas, y con doce hombres fue hacia la gruta. En ese momento el gigante no estaba, pues apacentaba sus rebaños en la pradera. El antro estaba lleno de quesos, de cacharros para ordeñar y establos con corderos y cabritos.
Allí lo esperaron comiendo queso. Al momento llegó haciendo un gran estrépito que obligó a los hombres a replegarse. Introdujo la leña para la lumbre y a los rebaños para ordeñarlos. Cuando se percató de su presencia les preguntó quiénes eran. Ulises se presentó y pidió hospitalidad si no por la ley de los hombres, por la ley de los dioses. El Cíclope burlándose de él cogió a dos de sus hombres y despedazándolos los devoró.

A la mañana siguiente, mientras el Cíclope había ido a pastar, Ulises cortó una rama del bastón del gigante, que era el tronco de un olivo e hizo una jabalina con ella; y la escondió bajo el estiércol de la cueva.
Cuando regresó el gigante devoró a otros dos compañeros y fue el momento en el que Ulises le ofreció el dulce vino. Quiso saber su nombre para agradecerle el sabroso brebaje que le había regalado, de néctar y ambrosía. Ulises, le dijo que se llamaba Nadie, que todos lo llamaban Nadie. Polifemo bebió y bebió  hasta caer patas arriba vomitando vino y la carne humana que había devorado.
Sacaron el venablo y se los clavaron en el único ojo que poseía, en la mitad de la frente. Ulises lo hacía girar como si estuviera taladrando madera.


 El gigante gemía dando unos espantosos alaridos, y llamando con fuertes gritos a sus vecinos los cíclopes los cuales acudieron al instante
_¿Por qué lanzas tales lamentos?_ le preguntaron _¿Te han robado?, ¿Te quieren matar?_
_ Nadie me quiere matar_ respondió él.
_Si nadie está contigo, Nadie puede hacerte mal_ respondieron. Y se alejaron
Polifemo quitó el gran peñasco que tapaba la puerta de la gruta, pero Ulises, conocedor de engaños, hizo caso omiso a ello, sabiendo que los atraparía en la salida.
Durante la noche Ulises se dedicó a atar a ovejas y carneros de más lana de tres en tres con fuertes hebras hechas de mimbre, urdiendo el plan con el que lograrían escapar de la caverna del gigante.
A la mañana siguiente ató a cada compañero en el vientre del animal del medio y él mismo se agarró fuertemente bajo el lomo del carnero más lanudo. Polifemo quitó el gran peñasco que tapaba la puerta para que fueran saliendo sus rebaños a los pastizales,  y les iba palpando el lomo a cada uno de ellos para asegurarse de que no se le escapaban los hombres. No se dio cuenta del engaño.


Ulises consiguió llegar a las naves junto con los compañeros que se habían librado de la muerte y como botín se llevó los carneros donde se habían amarrado.
Cuando ya estaba en el mar y a una distancia que él consideraba segura, le reprochó su crueldad y, entonces,  le dijo cuál era su verdadero nombre, Ulises, hijo de Laertes, de la patria Ítaca.
Polifemo recordó que todo lo que le había ocurrido se lo habían profetizado, mas nunca pensó que iba a ocurrir en manos de un insignificante hombre como Ulises.

Les tiró una mole de roca arrancada de la montaña pero no los alcanzó y suplicó a Su padre Poseidón, dios de los mares, que Ulises jamás regresara a su patria.


miércoles, 23 de noviembre de 2016

Moiras

MOIRAS





Cuando el manto de la noche cubre la tierra, tres sombras danzan en la aureola de la luna. Recuerdan al hombre su condición de mortal y provocan el terrible temor a lo desconocido y el terrible temor al más allá. Tienen rostro de mujer y sus vestimentas son blancas, del color de la luz de la luna. Está presentes en cada uno de nosotros desde el momento de nacer hasta el momento de morir. Se les llama “Moiras” que en la mitología griega son la encarnación del destino. En el mundo romano se les llama “Parcas”. Son hijas de la diosa Temis y de Zeus.


La palabra “Moira” significa parte o porción  de vida, de salud, de enfermedad, de riqueza, de pobreza, de fama, etc. que a cada uno nos toca por suerte al nacer. Son la personificación de la suerte que nos ha tocado para vivir en este mundo.
Las Moiras, como todos los dioses griegos, tienen aspecto humano; se las representa como tres ancianas cuya única tarea es hilar la vida de los humanos desde su nacimiento hasta su muerte. En su telar con hilo frágil y fuerte a la vez se urde el destino de los hombres. Tejen sin cesar desde el alba hasta el ocaso.
·         En el momento en el que el bebé rompe a llorar tras su nacimiento, Átropo, la inmutable, comienza a tramar el hilo que representa su vida.
·         Cloto, la hilandera, enrolla el ovillo de su existencia con sus  penas y alegrías. Aquí se encuentra la trama de la vida.
·         Finalmente, Láquesis, la suerte, preparada con las tijeras corta el hilo que ya no soporta más el peso del ovillo de su existencia.
Sus leyes son eternas e inexorables, que  ni siquiera los dioses se atreven a transgredir. Representan el equilibrio de las fuerzas del universo que no se puede alterar bajo ningún concepto, tales como el nacimiento, la vida y la muerte.



En el mundo romano a estas hilanderas las llamaron “Parcas”; la Parcas hilaban a capricho la vida de los hombres sin atender a ninguna ley natural. En el Foro romano estaban presentes las tres Parcas-tria fata- para recordar a los poderosos romanos que también eran mortales. 


Orfeo


MITO DE ORFEO




La figura de Orfeo es una de la más simbólica de la mitología griega y la que más interpretaciones ha originado. Existe una literatura abundante y con los años se convirtió en un personaje de culto religioso, sobre todo culto mistérico.
Una de las tradiciones nos dice que es hijo de Eagro, rey de Tracia, y de la Musa Calíope, inspiradora de la poesía lírica. Orfeo es cantor, músico y poeta; se dice que es el inventor de la lira y de la cítara, y si eso no fuera cierto se le atribuye el haber aumentado el número de cuerdas de siete a nueve, en honor al número de Musas. Orfeo cantaba y tocaba tan dulcemente que conmovía a piedras y fieras y domeñaba los temperamentos más agrios.

Mosaico romano. Museo arqueológico de Palermo

ORFEO ARGONAUTA
Dicen que fue jefe de maniobra de la nave “Argo” en la expedición del “Vellocino de oro” junto con Jasón y el resto de “argonautas”, pero no remaba sino que con sus cantos daba ritmo a los marineros y calmaba los ánimos en las tempestades y peligros. Cuando las Sirenas intentan encantar con sus cantos a los argonautas Orfeo canta más fuerte y  de forma  más seductora para atraer sus sentidos.

BAJADA A LOS INFIERNOS
Pero por lo que más se conoce a Orfeo es por su bajada a los Infiernos tras el alma de su amada esposa Eurídice. Estando Eurídice paseando por la orilla del río, Aristeo, cautivado por su belleza, trató de forzarla; al intentar escapar de sus manos corría desesperada por el campo, pisó una víbora y cayó fulminada por su veneno.
Orfeo inmediatamente bajó a los Infiernos para rescatarla; a medida que descendía iba cantando y tocando suavemente la lira. Su canto cautivó a todas las criaturas infernales como a Cerbero, el perro guardián de tres cabezas y a todas las almas que allí estaban; incluso  a la implacable Proserpina que decidió devolverle a su Eurídice por la compasión que sintió del gran dolor de Orfeo. Pero le impuso una condición: En el camino de retorno a la Tierra no debía mirar hacia atrás, pero Orfeo, acuciado por la curiosidad o tal vez por la duda de si  Eurídice iba tras él, decidió mirar. Al punto, Eurídice se desvaneció y la perdió para siempre.
Orfeo y Eurídice en los Infiernos. Federico Cervelli

MUERTE DE ORFEO
Orfeo suplicó volver a entrar a rescatar a su amada pero Caronte le impidió el paso por el río Leteo. Orfeo sin esperanza se retiró a los montes evitando toda relación con mujeres y causando el odio de estas por la fidelidad a su esposa muerta. Las Bacantes tracias, llamadas también Ménades, se sintieron menospreciadas y lo apedrearon hasta matarlo. Lo despedazaron y tiraron sus miembros al río que los arrastró hasta el mar. Su cabeza y su lira llegaron a las costas de Lesbos; por esta razón esta isla es la cuna de la poesía lírica.
Tras la muerte de Orfeo, su lira fue transportada al cielo donde se convirtió en constelación. Su alma pasó a los Campos Elíseos, donde sigue cantando a todas las almas que han conseguido el feliz descanso eterno.
muerte de Orfeo. Gustave Moreau

MISTERIOS ÓRFICOS
En torno al mito de Orfeo, viajero a los mundos de ultratumba,  en el siglo VII a. C. nació la teología órfica que tuvo vigencia hasta el siglo II a. C. Orfeo era su especie de profeta, por su integridad sexual, por su conocimiento del más allá y por la dulce melodía de sus cantos.
Supuso una contracorriente en el modo de pensar de la  Grecia ilustrada y vitalista que consideraba la razón como único vehículo del conocimiento. Los órficos reivindican la revelación  frente a la razón y fomentan la idea de culpa y de pecado: el hombre consta de dos elementos, el divino o alma que es lo que hay que salvar pues es el Principio del Bien y el cuerpo, mortal y el que hay que despreciar pues es el Principio del Mal. Creen que el cuerpo es la cárcel del alma y una vez muerto el cuerpo el alma realiza un proceso de transmigración sufriendo varias reencarnaciones hasta alcanzar la total purificación y poder regresar a la divinidad. El alma es indestructible y recibe su recompensa tras la muerte.
Proponen una vida ascética, de sacrificio y de oración para liberar el alma de las torpezas que realice el cuerpo. Supone una visión trágica y pesimista
Esta teología tuvo bastante influencia en los neopitagóricos, en Platón y en el cristianismo.


lunes, 18 de abril de 2016

Dédalo e Ícaro


DÉDALO E ÍCARO
Desafiando a la Naturaleza





Daedalus, vir magni ingenii, in insula Creta exsulabat. ibi Cretae tyrannus Daedalo hospitium praebut, atque Daedalus magnum Labyrinthum tyranno aedificavit. Sed postea tyranus Daedalum cum filio in Labyrinthum inclusit. Tunc Daedalus alas pinnis et cera fecit et umeris aptavit. Deinde cum filio evolavit. Puer alas in caelo agitabat, sed alarum cera liquescit et miser puer in undas cadit. Interea Daedalus in Italiam venit et in pulchro templo alas dedicavit.

Dédalo atando las alas a Ícaro. Brueguel

Ícaro surcando el aire. Domenico Piola






martes, 12 de abril de 2016

Apolo y Dafne

APOLO Y DAFNE

Apolo persiguiendo a Dafne. Albani





Apolo es hijo de Zeus y de Leto. Hera, la esposa de Zeus persiguió por todas las tierras a Leto para que no pudiera dar a luz a los hijos de su esposo, Artemis y Apolo; con Ártemis y Apolo en sus entrañas vagó por la tierra sin encontrar a nadie que le diera posada por temor a la ira de Hera. Acuciada por el inminente parto llegó a una isla estéril y pelada, llamada Ortigia.  Asteria le dio cobijo y la ayudó en el parto, y allí nació Apolo quien convirtió este lugar en el centro del mundo griego. Le dio el nombre de Delos, que significa “la brillante”.
Se representa a Apolo como un dios muy hermoso, alto, con el pelo lleno de bucles negros y azulados. Tuvo numerosos amoríos, pero no siempre fue correspondido. Cuando se sentía traicionado era vengativo y cruel. A Casandra, hija de Hécuba y Príamo, reyes de Troya, le concedió el don de la profecía, pero como ella no cumplió lo que le había prometido, tener relaciones con él, no le anuló el don, sino que le dio la maldición de no ser creída. Así, cuando predijo la destrucción de Troya nadie la creyó.
Quizás el amor más doloroso para él fue el que sintió por Dafne. Amó locamente a la ninfa Dafne, inspirado por el alocado y malévolo Eros, de quien Apolo siempre se mofaba por el manejo del arco. Un día mientras Apolo cazaba en el bosque descubrió a la ninfa Dafne, Eros encontró la oportunidad para vengarse de Apolo; lanzó dos flechas, con una de oro hirió de un intenso amor a Apolo, amor por la ninfa que acababa de descubrir y a Dafne le lanzó una de plomo que le inspiraba repugnancia y rechazo por Apolo.
Apolo perseguía a Dafne como un poseso sin conseguir nada, hasta que un día a punto de darle alcance, Dafne atemorizada le pide ayuda a su padre, dios del río Peneo. Éste para proteger a su hija en el acto, la convierte en laurel. Aun así, la estrechó entre sus brazos mientras sus piernas se convertían en raíces, sus brazos en ramas y sus cabellos en hoja. Mientras más lloraba Apolo, más hacía crecer con sus lágrimas el árbol.
Le prometió que ya que no podía amarla como mujer la amaría como árbol hasta la eternidad y que sus ramas servirían para adornar las cabezas de héroes, atletas, poetas y cantores. Apolo se ocupó de que siempre sus hojas estuvieran verdes.
Este mito lo recoge Ovidio en “Las Metamorfosis” y ha inspirado a escultores, pintores y poetas de todos los tiempos.
Quizás la obra que mejor transmite el patetismo de la metamorfosis sea la escultura de Gian Lorenzo Bernini, esculpida en mármol entre los años 1622 y 1625. Se halla en la Galería Borghese de Roma.
Francesco Albani pintó la escena de la metamorfosis en óleo. Se halla en el museo del Louvre de París.
Garcilaso de la Vega en el soneto XIII relata el momento de la metamorfosis.


El mito se puede interpretar como un enfrentamiento entre la castidad y la lujuria. Dafne se ve obligada a sacrificar su cuerpo para escapar del continuo deseo de Apolo.

Apolo y Dafne. Bernini

Rostros de Dafne y Apolo
Dafne en plena metamorfosis



lunes, 21 de diciembre de 2015

SÍSIFO

Sísifo de Tiziano


Y vi a Sísifo, que soportaba pesados dolores, llevando una enorme piedra entre sus brazos. Hacía fuerza apoyándose con manos y pies, y empujaba la piedra hacia la cima, pero cuando iba a trasponer la cresta, una poderosa fuerza le hacía volver una y otra vez, y rodaba hacia la llanura la desvergonzada piedra. Sin embargo, él la empujaba de nuevo con los músculos en tensión y el sudor se deslizaba por sus miembros y el polvo caía de su cabeza”. [Odisea, canto XI, 593-600]


SÍSIFO Y EL SENTIMIENTO TRÁGICO DE LA VIDA


Sísifo era el más astuto de los mortales pero también poseía muchos vicios y defectos, era avaro, mentiroso y vividor. Era hijo del dios Eolo y padre de Odiseo (Ulises). Fundó Corinto, que entonces se llamaba Éfira.

Se conocen muchas leyendas sobre su vida y existen diferentes versiones sobre el mismo episodio.

Uno de estos episodios relata cómo llegó a ser padre de Odiseo. Sísifo en cierta ocasión fue a recuperar unos rebaños que le había robado un tal Autólico; pudo demostrar que eran de su propiedad porque había tenido la precaución de grabar su nombre en las pezuñas de los animales. Aquella noche, casualmente era la víspera de la boda de la hija de Autólico, a la que Sísifo sedujo. De la unión de aquella noche nació el astuto Odiseo. Las malas lenguas de la época decían que su propio padre forzó la situación, para echar a su hija a  los brazos de Sísifo, pues quería tener un nieto tan astuto como él, y así fue.

La historia por la que nos es más conocido es la que nos cuenta el castigo que le infligieron los dioses  y las razones que los levaron a ello.
Zeus raptó(como de costumbre) a una doncella, Egina, hija del Asopo. Sísifo pudo ver con sus propios ojos al raptor pues pasó por tierras de Corinto. Cuando el Asopo estaba buscándola desesperadamente, Sísifo le dijo que le revelaría el nombre del raptor si a cambio hiciese brotar una fuente en la ciudadela de Corinto. Los dos cumplieron con su trato pero le valió la cólera de Zeus, pues lo arrojó de inmediato a los Infiernos y allí le impuso la tortura de tener que empujar una gran roca hasta la cima de una montaña. Una vez arriba, la roca caía rodando hasta abajo y Sísifo debía volver a empezar.

Otra versión cuenta que Zeus se enfureció tanto con él por haberlo delatado que lo fulminó y le envió a Tánatos, el silencioso dios de la muerte. Pero antes de que Tánatos pudiera intervenir, Sísifo ya lo tenía encadenado. Estando aprisionado Tánatos, los hombres no morían por lo que tuvo que intervenir rápidamente Zeus. Después de liberar a Tánatos, al primero en enviar a los Infiernos fue al propio Sísifo quien al instante maquinó un plan. Le dijo a su mujer que no enterrara su cuerpo ni celebrase honras fúnebres, de manera que cuando llegó a los Infiernos pidió a Hades que le permitiera regresar a la Tierra a castigar severamente a su mujer por no cumplir con sus obligaciones de fiel esposa. Hades confió en su palabra y le permitió regresar. Sísifo ya no volvió a los Infiernos disfrutando de una larga vida hasta que por ley natural murió y allí Hades le impuso un severo castigo por haber burlado la ley de los dioses.


La causa de su castigo no está clara y hay muchas interpretaciones al respecto: algunos dicen que se le impuso empujar la roca toda la eternidad porque Sísifo no quería morir, deseo concedido pero con esa carga. Otros dicen que por haber revelado a los mortales secretos de los dioses. Otros piensan que fue castigado por su comportamiento malvado y criminal hacia a los hombres.


Sísifo elevando la gran roca
Sísifo de Franz Von Stuck
Sísifo en lego

MITO DE SÍSIFO

La leyenda de Sísifo puede que sea la que más interpretaciones racionales ha tenido a lo largo de la historia. La más interesante e inquietante es la interpretación que hace Albert Camus, en su obra "El mito de Sísifo" donde desarrolla la idea del hombre absurdo, que es aquel que se da cuenta de la inutilidad de su vida. No entiende el mundo. Aceptar el absurdo es la única alternativa al suicidio pues existe una gran contradicción entre el deseo de la razón y el mundo irrazonable.
Sísifo simboliza la idea del hombre absurdo con una mentalidad absurda, el hombre alienado que debe cumplir una obligación impuesta, una tarea que no le reporta ninguna gratificación.
Sísifo experimenta la libertad durante breves instantes y Camus se interesa por los pensamientos de ese Sísifo libre, en el momento de dejar la roca y bajar a buscarla de nuevo. Es un momento realmente trágico, cuando el hombre descubre su condición totalmente miserable, no hay esperanza, el hombre sufre, intenta comprender el mundo incompresible pero es incapaz. Sísifo prefiere empujar la roca pues mientra empuja no piensa, es un hombre autómata, sumiso y gregario. Pero, según Camus, hay que ver en Sísifo a un hombre feliz.







miércoles, 21 de mayo de 2014

LA MANZANA DE LA DISCORDIA

LA MANZANA DE LA DISCORDIA
Y EL JUICIO DE PARIS
Juicio de Paris de Rubens

                                             


miércoles, 30 de abril de 2014

sábado, 12 de abril de 2014

AQUILES

AQUILES

En honor a Aquiles al tendón que une el gemelo con el calcáneo (talón) se le denomina tendón de Aquiles.
Y en su honor, también, en sentido metafórico, se denomina talón de Aquiles a la parte vulnerable de las personas, a ese punto débil que todos los mortales padecen. 
¿Quién es Aquiles? Su fama se la debe sobre todo a La Ilíada, pues esta obra no narra la guerra de Troya sino un pequeño pero importante episodio, en el que la cólera de Aquiles estuvo a punto de acabar con el ejército griego.

De este modo comienza La Ilíada:

Canta, diosa, de Aquiles el Pelida
ese resentimiento-¡que mal haya!-
que infligió a los aqueos mil dolores,
y muchas almas de héroes esforzados
precipitó al Hades,
y de sus cuerpos el botín hacía
de perros y de todas 
las aves de rapiña,
y el designio de Zeus se iba cumpliendo
desde el primer momento 
en que se separaron,
después de una disputa,
el Atrida, caudillo de guerreros,
y Aquiles que vástago es de Zeus.



El décimo año de la guerra de Troya estalla la cólera de Aquiles, enfrentado al rey Agamenón. Agamenón había arrebatado a Criseida- hija de Crises, un sacerdote de Apolo- como botín de guerra. Crises acudió al campamento aqueo a rescatar a su hija pero fue desairado y expulsado por Agamenón. Apolo, poniéndose de parte de su sacerdote castiga a los aqueos enviándoles una peste. El adivino Calcante, a instancias de Aquiles descubre la causa del enojo de Apolo por lo que Agamenón, tremendamente encolerizado, se vio obligado a devolver a Criseida, pero con una condición, que Aquiles le de a cambio a su cautiva Briseida. Es entonces cuando comienza la cólera de Aquiles, que se retira del combate a las naves y pide venganza a su madre Tetis. Ésta consigue de Zeus la promesa de favorecer a los troyanos. A partir de ese día se libran entre aqueos y troyanos encarnizadas batallas, siempre favorables a los troyanos, mientras Aquiles permanece en la obstinación de no combatir. El fiel amigo de Aquiles, Patroclo decide vestir la armadura de su amigo, pero desoyendo sus consejos. Muere a manos de Héctor frente a la muralla de Troya. Este acontecimiento es el que hace reaccionar a Aquiles quien, loco de ira y de dolor, solo piensa en salir a combate. Se viste la armadura que Hefesto le forjó a su padre y como un animal herido causa estragos en el ejército troyano. No para hasta dar muerte a Héctor ante la mirada de sus padres, en las mismas puertas de Troya.



En este programa relato la causa de la vulnerabilidad del talón de Aquiles.


jueves, 20 de febrero de 2014

DÍA DEL AMOR

AMOR
AFRODITA  -VENUS
EROS  -CUPIDO

      Nacimiento de Venus. Botticcelli

Rostro de Afrodita. Warhol


martes, 28 de enero de 2014

NARCISO 24/01/14

NARCISO

En este programa relato brevemente la historia de Narciso, enlazando con el primer programa donde hablo de la ninfa Eco y su amor por este bello doncel.


Escúchalo aquí:

http://www.goear.com/listen/c9b0128/verba-durii-24-enero-2014-maria-eugenia-rivera


miércoles, 22 de enero de 2014

RAPTO DE EUROPA 17/01/14


RAPTO DE EUROPA
En el segundo programa relato la historia de Europa, la bellísima princesa raptada por Zeus, metamorfoseado en toro. El motivo es la presentación oficial a los medios de comunicación del nuevo billete de diez euros que se emitirá en septiembre de este año, el cual lleva grabado el rostro de la bella Europa.



http://www.goear.com/listen/2193d87/verba-durii-18-enero-2014-maria-eugenia-rivera


NINFA ECO 10/01/14

El viernes día 11 de enero comenzó una aventura radiofónica en Onda Cero Zamora, con  la intención de difundir algunos conocimientos sobre la cultura greco-latina. El espacio en el que intento atraer la atención de los oyentes hacia este mundo , se llama como el blog, "verbadurii". Es un espacio divulgativo que pretende dar a conocer algunos aspectos de esta maravillosa cultura que  es   la cuna de nuestra civilización. No tiene carácter científico ni erudito puesto que tan solo me mueve el interés de transmitir de manera sencilla algunos conocimientos, despertar curiosidad por esta cultura o deleitar con el relato de bellas historias de dioses y hombres.

Este es el primer programa, emitido el 11 de enero. Se hace una breve introducción y enganchamos a los oyentes con el relato de la metamorfosis de la Ninfa Eco.

NINFA ECO



http://www.goear.com/listen/0afe1c4/verba-durii-11-enero-2014-maria-eugenia-rivera