lunes, 6 de marzo de 2017

Ulises y Polifemo


Pridie nonas martias









ULISES Y El CÍCLOPE POLIFEMO

Tras la guerra de Troya todos los supervivientes griegos regresaron a sus respectivas patrias El retorno de Ulises a su hogar no fue fácil; veinte años fuera de él estuvo, diez años que duró el asedio a la ciudad de Troya y otros diez, el doloroso regreso a la patria por designio fatal de Zeus.
Vivió dramáticas aventuras de las que fue saliendo sano y salvo gracias a su astucia pero, fue perdiendo poco a poco a sus hombres, fieles amigos y compañeros que lo habían seguido a Troya.
Ulises y sus compañeros habían salido precipitadamente del país de los lotófagos, que aunque eran seres inofensivos, las flores de loto de las que se alimentaban hacían que se perdiera instantáneamente la memoria. Los que las habían probado habiéndose olvidado de todo querían quedarse allí. Ulises, temiendo que el resto también olvidara el camino de regreso, los obligó a subir inmediatamente en las naves atando en los bancos a los que ya habían perdido la memoria.

A continuación, llegaron a la tierra donde habitan los Cíclopes, aparentemente seres tranquilos. Y fueron a desembarcar en una isla con puerto seguro y de fácil desembarco. Ulises con una sola nave se adelantó para asegurarse de que la gente que habitaba aquella isla fuera hospitalaria. Desde la nave vio una  profunda caverna rodeada de laurel, pinos y encinas. Y allí vieron un monstruo prodigioso que no se parecía en nada a los hombres que comen pan.  Ulises, con ánimo audaz, cogió un odre de un excelente vino y vituallas, y con doce hombres fue hacia la gruta. En ese momento el gigante no estaba, pues apacentaba sus rebaños en la pradera. El antro estaba lleno de quesos, de cacharros para ordeñar y establos con corderos y cabritos.
Allí lo esperaron comiendo queso. Al momento llegó haciendo un gran estrépito que obligó a los hombres a replegarse. Introdujo la leña para la lumbre y a los rebaños para ordeñarlos. Cuando se percató de su presencia les preguntó quiénes eran. Ulises se presentó y pidió hospitalidad si no por la ley de los hombres, por la ley de los dioses. El Cíclope burlándose de él cogió a dos de sus hombres y despedazándolos los devoró.

A la mañana siguiente, mientras el Cíclope había ido a pastar, Ulises cortó una rama del bastón del gigante, que era el tronco de un olivo e hizo una jabalina con ella; y la escondió bajo el estiércol de la cueva.
Cuando regresó el gigante devoró a otros dos compañeros y fue el momento en el que Ulises le ofreció el dulce vino. Quiso saber su nombre para agradecerle el sabroso brebaje que le había regalado, de néctar y ambrosía. Ulises, le dijo que se llamaba Nadie, que todos lo llamaban Nadie. Polifemo bebió y bebió  hasta caer patas arriba vomitando vino y la carne humana que había devorado.
Sacaron el venablo y se los clavaron en el único ojo que poseía, en la mitad de la frente. Ulises lo hacía girar como si estuviera taladrando madera.


 El gigante gemía dando unos espantosos alaridos, y llamando con fuertes gritos a sus vecinos los cíclopes los cuales acudieron al instante
_¿Por qué lanzas tales lamentos?_ le preguntaron _¿Te han robado?, ¿Te quieren matar?_
_ Nadie me quiere matar_ respondió él.
_Si nadie está contigo, Nadie puede hacerte mal_ respondieron. Y se alejaron
Polifemo quitó el gran peñasco que tapaba la puerta de la gruta, pero Ulises, conocedor de engaños, hizo caso omiso a ello, sabiendo que los atraparía en la salida.
Durante la noche Ulises se dedicó a atar a ovejas y carneros de más lana de tres en tres con fuertes hebras hechas de mimbre, urdiendo el plan con el que lograrían escapar de la caverna del gigante.
A la mañana siguiente ató a cada compañero en el vientre del animal del medio y él mismo se agarró fuertemente bajo el lomo del carnero más lanudo. Polifemo quitó el gran peñasco que tapaba la puerta para que fueran saliendo sus rebaños a los pastizales,  y les iba palpando el lomo a cada uno de ellos para asegurarse de que no se le escapaban los hombres. No se dio cuenta del engaño.


Ulises consiguió llegar a las naves junto con los compañeros que se habían librado de la muerte y como botín se llevó los carneros donde se habían amarrado.
Cuando ya estaba en el mar y a una distancia que él consideraba segura, le reprochó su crueldad y, entonces,  le dijo cuál era su verdadero nombre, Ulises, hijo de Laertes, de la patria Ítaca.
Polifemo recordó que todo lo que le había ocurrido se lo habían profetizado, mas nunca pensó que iba a ocurrir en manos de un insignificante hombre como Ulises.

Les tiró una mole de roca arrancada de la montaña pero no los alcanzó y suplicó a Su padre Poseidón, dios de los mares, que Ulises jamás regresara a su patria.


domingo, 5 de marzo de 2017

Carnaval griego

Tertio die ante kalendas Martias



FIESTAS EN HONOR A DIONISIO


En Grecia se celebraban muchas fiestas a lo largo del año pero, sin duda, las más importantes y las más  arraigadas al pueblo eran las que se realizaban en honor al dios Dioniso, por ser éste un dios muy cercano, hijo de la mortal Sémele y descubridor y protector de la vid. Este dios se apodera del hombre de una manera más intensa que los otros dioses del Olimpo, pues además de ser el dios del vino y de la embriaguez, también tiene el don del éxtasis y de la excitación.
Había dos fechas en las que se practicaba bajo protección del Estado el culto a Dioniso:
·         Las Leneas en enero o febrero
·         Las Grandes Dionisias, en los meses de marzo o abril.

CARNAVAL GRIEGO
Era común a estas fiestas la tendencia a realizar danzas y a mimetizarse con la naturaleza con ramas y tintes vegetales; también era común el uso de máscara y el fenómeno del transporte místico, al imitar a las fuerzas demoniacas y sentirlas en su interior. Dionisio tiene el don de producir ese estado de delirio y locura que hace que los participantes realicen una danza frenética y salvaje.
Estos rituales posiblemente se celebraban en todos los pueblos de Grecia al inicio o fin de períodos de labores del campo.
DITIRAMBO

Ditirambo

El culto más importante fue el que dio lugar a las Grandes Dionisias; se trataba del culto a Dioniso Eleuterio, porque su imagen había sido llevada de una ciudad de Beocia llamaba Eléuteras hacia Atenas. Se celebraban en marzo o en abril. También se llamaban Dionisias Urbanas.
El primer día había una procesión nocturna con antorchas conmemorando la 1ª entrada del dios en La ciudad; llevaban la estatua arcaica de madera desde el barrio de la Academia hasta el Santuario situado en la Acrópolis.

TRAGEDIA, CANTO DE LOS MACHOS CABRÍOS
Al día siguiente por la mañana temprano se realizaba una procesión en honor al dios: un coro de danzarines y músicos disfrazados de sátiros (animales con cuerpo de machos cabríos con patas fibrosas y peludas, vientres prominentes, con grandes orejas, largas barbas y un gran miembro viril,cosido a la malla velluda del disfraz que simbolizaba la lujuria y la fertilidad). Su lujuria es desenfrenada entonaban el canto ritual de Dionisio; este canto se llamaba ditirambo. Mientras cantaban y danzaban se sacrificaban animales, que frecuentemente eran carneros.
Esta celebración es el punto de partida del drama o género teatral: el coro estaba capitaneado por un danzarín y cantante, llamado corifeo, que iniciaba el canto para ser respondido por el coro. En este enfrentamiento de corifeo y coro está el elemento dialogal que va a dar lugar al drama. De hecho la palabra tragedia quiere decir el canto de los machos cabríos, de los tragos (Tragon ode).
Con el tiempo se fueron desarrollando temas de elogio a los héroes y la leyenda heroica era de tono fúnebre que finalmente se convirtió en su contenido. El paso siguiente fue introducir el mito heroico y la tragedia ya estaba en su fase trágica, es decir,  en el sentido que hoy tiene este concepto.

HYPOCRITÉS
También se introduce la figura del actor como Hypokrités,(del verbo hipokrino) es decir, “el que responde”, el intérprete.
El lugar donde realizaban estas representaciones era una explanada en forma de terraza donde se ponían los espectadores, un ruedo para el coro (orquestra) y en medio de ella el altar de Dionisio. Detrás había una casta para el vestuario.
Estas representaciones fueron creciendo en popularidad; hicieron gradas de madera y finalmente un graderío aprovechado la ladera de la montaña.
 LENEAS
Había otras fiestas a un Dionisio más antiguo que el anterior, el Dionisio de los pantanos, llamadas Leneas, que se celebraban en enero o febrero. Se dice que estas fiestas eran el auténtico carnaval griego. Eran más celebradas en las zonas rurales.

COMEDIA, CULTO AL FALO
Falóforo

Estas fiestas, que son consideradas como el auténtico carnaval griego, eran fiestas de culto al falo, al miembro viril. Los jóvenes, llamados falóforos, porque eran los que llevaban un gran falo en un carro, eran coronados con hojas y flores. Expresan la plenitud de la vida y los deseos de crecimiento y virilidad. En el desfile también circulaban carros llenos de jóvenes que iban lanzando al público toda clase de improperios, insultos y burlas. El elemento obsceno era fundamental. De estas fiestas deriva el subgénero teatral “la comedia”, pues viene de “komos”- canto de un cortejo. A menudo les acompañaban coros de animales; esto explica las comedias de Aristófanes como Las avispas, Las ranas, Las aves.


viernes, 24 de febrero de 2017

lunes, 13 de febrero de 2017

AFRODITA, DIOSA DEL AMOR Y DE LA BELLEZA

                                                                                                                       Idibus februariis

Nacimiento de Venus, Botticelli. Renacimiento



Andy Warhol

martes, 7 de febrero de 2017

LA CONQUISTA DE HISPANIA I


VII ante Idus


Terror romanorum. Zamora



NO FUE FÁCIL

Los romanos llegaron a la península ibérica para expulsar a los cartagineses en el año 218 a. de C. y ya no se marcharon, pero fueron necesarios doscientos años para terminar de someter a los últimos hispanos: cántabros y astures.
No fueron doscientos años de guerra continua  sino que fueron años en los que se intercalaban periodos de calma entre las revueltas y escaramuzas continuas con victorias y derrotas de ambos bandos.
Las razones que dan los historiadores a la gran duración de la conquista (teniendo en cuenta que César solo tardó diez años en pacificar la Galia) se refieren a las deficiencias políticas y estratégicas de la época, finales de la república; los generales y magistrados  que Roma enviaba  a Hispania pertenecían a las mejores familias pero no tenían apenas nociones ni experiencia en táctica militar. Su objetivo era conseguir riquezas y gloria a cualquier precio, por ello actuaron con gran torpeza y crueldad. Pocos generales brillantes vinieron a Hispania.
 No hay que olvidar que la naturaleza del terreno y el temperamento de los hispanos fueron también factores fundamentales en la prolongación de la conquista.

ROMA CONTRA CARTAGO

Los hermanos Escipión (Publio y Gneo) llegaron a Hispania no a invadirla sino a detener y expulsar de ella a los cartagineses que avanzaban peligrosamente hacia Roma. El primero en llegar fue Gneo en el año 218 a. de C. que llegó por mar hasta la costa de Ampurias donde desembarcó sus tropas. Un año más tarde llegó Publio; y juntos comenzaron a empujar a los cartagineses hacia el sur ganando para su causa a las tribus ibéricas gracias a la habilidad negociadora de los hermanos y a la liberación de rehenes hispanos.
En el año 211 a. de C. los ejércitos de ambos hermanos fueron sorprendidos cuando ya estaban en el alto Guadalquivir. Ellos murieron.
En el año 210 a. de C. el hijo de Publio, llamado también Publio, conocido con el sobrenombre “el Africano” por su victoria sobre Aníbal en Zama, decidió atacar por sorpresa Cartagena, por tierra y mar, y en siete días la ganó, liberando a los rehenes y ganándose la simpatía de los habitantes. El avance hacia el sur fue imparable derrotando a los cartagineses. Cuando partió victorioso a roma dejó sus tropas en Hispania.

HISPANIA, FUENTE DE RECURSOS

Aunque fue la presencia púnica la que llevó a los romanos a Hispania, fueron sus recursos los que les incitaron a quedarse:
·         Fertilidad del suelo en los valles del Guadalquivir y del Ebro.
·         Las riquezas naturales del subsuelo, como las minas de oro y plata y otros minerales.
·         Los hombres fuertes y valerosos usados bien para engrosar sus tropas bien como mercenarios.


RELEVO DE AMOS

Aunque en un primer momento la población estaba agradecida a los romanos, pronto descubrieron que tan solo había habido un relevo de mandos, por lo que las tribus ibéricas comenzaron a sublevarse y las revueltas y escaramuzas cada vez fueron más intensas.
Para organizarse mejor y poder controlar las sublevaciones, el senado romano decidió dividir la parte este de la península en dos zonas:
·         Hispania Citerior (la de más acá): comprendía desde Ampurias hasta el sur de Cartagena.
·         Hispania ulterior (la de más allá): comprendía lo que es ahora Andalucía.

LA ROMANIZACIÓN: DOS EFECTOS

El proceso de romanización que sufrió la península ibérica tuvo dos efectos, uno negativo y otro positivo.
Por un lado, destaca la ambición desmedida de Roma que saqueó con gran crueldad  a los pueblos íberos e incluso aniquiló completamente a poblaciones enteras, como sucedió con los cántabros, lusitanos y celtíberos. Los doscientos años que duró el proceso demuestra la resistencia de los indígenas.
Por otro lado, como efecto positivo, tenemos que reconocer que nos transmitieron el legado sobre el que se asienta nuestra cultura y la de gran parte de Europa: lengua, derecho, literatura, calendario, arquitectura, costumbres… Un legado que pervive hasta nuestros días.

                                                                        Fuente: José Antonio Monge Marigorta
                                                                        Revista Historia, National Geographic


martes, 31 de enero de 2017

Tertio die ante Kalendas Februarias. CARIÁTIDES



Cariátides en el museo de la Acrópolis de Atenas






Tras la devastación persa, Atenas vivió unos años de gran esplendor social, cultural, económico y político, bajo el liderazgo de Pericles (460-430 a. C.). Construyeron una muralla de seis kilómetros alrededor de la polis y los muros largos que la conectaban con el mar. En la Acrópolis se erigieron el Partenón, el Erecteón, los Propileos y el templo dedicado a Atenea Nike.


Vista aérea de la acrópolis en la actualidad


El templo consagrado a Erecteo era un conjunto de edificios religiosos que albergaban los cultos de Atenea Políada, Poseidón Erecteo, y Hefesto. También había un pequeño recinto con la tumba de Cécrope, primer rey-serpiente de Atenas, un pequeño santuario de su hija Pándroso, y el olivo plantado por Atenea, que había conseguido revivir después de la destrucción de los persas, con un altar bajo las ramas.
El Erecteion


Situado en el lado sur de este conjunto arquitectónico se halla el Pórtico de las Cariátides, que es una especie de tribuna a la que se accede desde el interior del templo. Se trata de uno de los iconos más emblemáticos de la acrópolis y el más enigmático.

Pórtico de las Cariátides


Las Cariátides son seis figuras femeninas de unos 2,28 m de altura formando dos grupos simétricos, soportando sobre distinta pierna la cubierta del pórtico. Sólo se veían desde el interior del templo, por lo que se cree que se trataba de figuras relacionadas con algún ritual que se realizaba en el interior del templo.

Estas figuras femeninas aparecen con el nombre de “korai” (doncellas), y así lo demuestran su cabello y sus peplos, trabajados con gran esmero. El cabello es largo y trenzado con caída hacia el pecho y espalda. El peplo es dórico, de lana, con gran peso, para realizar la técnica de los paños mojados y definir el cuerpo femenino. En la mano izquierda o en la derecha, por oposición a la pierna flexionada, llevan un plato donde realizaban las libaciones. Las figuras estarían policromadas.

ENIGMA SOBRE EL ORIGEN DE LAS CARIÁTIDES

· El nombre de Cariátides a estos pilares de figuras femeninas puede derivar del nombre de unas bailarinas del culto a Ártemis Cariatis, de la ciudad de Carias, en el Peloponeso.

· Una leyenda transmitida por Vitrubio cuenta que durante la guerra de los persas contra Grecia, una ciudad del Peloponeso llamada Carias, tomó partido por los persas. Cuando los griegos vencieron, tras liberar a toda la población destruyeron hasta lo más profundo la ciudad de los traidores, matando a los hombres y cogiendo prisioneras a las mujeres. Las hicieron esclavas y no debían dejar nunca las joyas y la vestimenta típica de su ciudad para que todos los griegos pudieran reconocerlas y despreciarlas. Por esta razón, los arquitectos en los edificios públicos colocaron a estas mujeres como columnas, para que su memoria no se perdiera en la posteridad.

· Existe también un mito, al que se da crédito por un estudio de unos fragmentos de la tragedia de Eurípides, “Erecteo”, de la misma época que la construcción del Erecteón. Erecteo para poder vencer a Eumolpo, hijo de Poseidón, que había sido desbancado en el culto por Atenea, debía sacrificar a una hija; otras dos se le suicidaron para no sobrevivir a su hermana. Esas niñas que habían muerto para salvar a Atenas, recibirían honores en una fiesta y aparecerían en el templo como columnas al lado de las otras tres hermanas que las lloraban.



Cinco de las seis estatuas originales se pueden ver en el Museo de la Acrópolis. La sexta todavía se encuentra en el museo británico de Londres, donde el británico Lord Elgin trasladó la mayoría de las esculturas de la Acrópolis que habían sobrevivido a la artillería veneciana durante el imperio otomano.


Fuente: National Geographic, Arqueología. Atenas



LEYENDA DE LA CARIÁTIDE SECUESTRADA


A principios del siglo XIX, Lord Elgin encargó al artista italianoGiovanni Battista Lusieri la supervisión de la extracción de varias obras de arte de la Acrópolis de Atenas y su posterior envío a Londres por vía marítima. Entre las piezas que envió Lusieri se encontraba una de las seis cariátides del Erecteion, antiguo templo erigido en el lado norte de la roca sagrada. Elgin, deslumbrado por la belleza de la cariátide ateniense, solicitó que le fueran enviadas las cinco cariátides que habían quedado en Grecia.



Cuenta la leyenda que una noche sin luna, algunos trabajadores del equipo de Lusieri subieron a la roca de la Acrópolis equipados con picos y martillos con la intención de extraer del Erecteion las cinco cariátides restantes. Cuando se encontraban a escasos metros del antiguo templo, comenzaron a escuchar gritos aterradores y desgarrados lamentos en medio de la oscuridad. Al comprobar que quienes lloraban y gritaban eran las cinco cariátides pidiendo el regreso de su hermana secuestrada, arrojaron al suelo sus herramientas y huyeron despavoridos del lugar.

Cuentan que todavía hoy, en las noches sin luna, el viento que desciende desde la Acrópolis expande sobre la ciudad de Atenas el triste rumor de un profundo lamento.






Cariátides - Amalia Sotiropoulou






El regreso de la cariátide secuestrada



Desde el pasado día 23, la artista Amalía Sotiropoulou presentó en la Galería Skoufá de Atenas la exposición fotográfica Missing Sister-Trilogy. Con esta muestra Sotiropoulou completa la trilogía dedicada a las cariátides del Erecteion que comenzó en 2013 con la instalación de varias esculturas en el paisaje urbano ateniense. Un año más tarde, la fotógrafa viajó hasta el Museo Británico de Londres para fotografiar a la cariátide secuestrada por Elgin a principios del siglo XIX, la conocida como Missing Sister, esa que griegos y filohelenos deseamos ver algún día reunida con sus cinco hermanas en el luminoso Museo de la Acrópolis.




Amalía Sotiropoulou cierra su trilogía con esta exposición en la que la cariátide secuestrada regresa (virtualmente) a su Atenas natal para reencontrarse con sus hermanas y con la historia. Se trata de un acto simbólico alusivo a la necesidad de la devolución de los Mármoles del Partenón a su lugar de origen como signo de respeto al helenismo y a la misma Grecia.



Amalía Sotiropoulou - Missing Sister - Trilogy


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CARIÁTIDES EN LA CALLE

Entrada del Castillo de Praga. S. XVIII

Foto de Henri-CArtier-Bresson 1943
Fachada de edificio en Atenas

Sala de los Guardias Suizos, El Louvre. Jean Goujon.
1550

Instituto Cervantes. Calle Alcalá.
Antoni Palacios y joaquín Otamendi
1910

Cariátides. Edificio de Plaza Sagasta , Zamora

Casa Cariátides. Plaza Sagasta, Zamora
Gregorio Pérez-Arribas.1910



domingo, 29 de enero de 2017

El asesinato de Sócrates







En el programa de hoy, aprovechando que quería hablar del mundo griego, voy a hacer una recomendación literaria. Se trata del Finalista Premio Planeta 2016, “El asesinato de Sócrates” de Marcos Chicot.

Como libro de referencia  nos viene muy bien el primer tomo  de una obra de investigación arqueológica de National Geographic sobre las grandes ciudades de la Antigüedad. En el primer tomo se hace una panorámica  en tres dimensiones de Atenas en la época más esplendorosa así como  un estudio arqueológico muy interesante sobre el ágora, la acrópolis, el Partenón, el Erectión, el Pórtico de las Cariátides, reconstrucción de las metopas y de los frisos. También nos ofrece una visión sobre la vida cotidiana del momento.

La acrópolis


“El asesinato de Sócrates” es una novela de intriga ambientada en la Grecia clásica, en el siglo V a. C. justo en el momento que Atenas comienza su declive hegemónico en favor de Esparta. Narra los acontecimientos más importantes que acaecieron entre el 437 y el 399 a. C.
Está muy bien documentada y aunque algunos personajes son ficticios la mayoría son reales. El personaje conductor es un tal Perseo, personaje de ficción, hijo de uno de los ceramistas más importantes de Grecia, el creador de la típica cerámica roja con fondo negro. Su pareja es Casandra, hija de Eurípides, escritor de tragedias y gran amigo de Sócrates.

Cerámica griega roja con fondo negro


Asistimos a una consulta del Oráculo de Delfos, a las incursiones espartanas contra el Ática que dieron lugar a la Guerra del Peloponeso, a la peste que asoló Atenas al haberse refugiado dentro de sus murallas toda la población del Ática para protegerse de los espartanos; esta táctica fue ordenada por Pericles para no luchar abiertamente con Esparta. Como consecuencia del hacinamiento brotó una epidemia de peste, en la que el propio Pericles falleció. Asistimos también a las asambleas de las ciudades, a los juegos Olímpicos. Podemos admirar el nivel cultural de Atenas y dejarnos impresionar por la férrea disciplina espartana.

En fin una visión fidedigna de ese periodo, pero el pilar central de la novela es Sócrates. De hecho, la novela comienza y termina con dos de los episodios más importantes de su vida.

En el prólogo, el gran amigo de Sócrates, Querefonte acude a Delfos a consultar a la Pitia si es cierto que Sócrates es el más sabio de todos los hombres y la Pitia, por inspiración del dios Apolo, le contesta que efectivamente es el más sabio de toda Grecia, pero también le revela su muerte que no será natural sino violenta. Esta va a ser la inquietud de Querefonte durante toda la novela y el punto de partida de lo que va a forjar su muerte.
Termina con su muerte.

SÓCRATES




Es un filósofo ateniense  del siglo V a. C. (470-399 a. C.). Es uno de los filósofos más grandes de la filosofía universal. Maestro de Platón.
A pesar de su gran sabiduría y de su ingenio para hacer descubrir la verdad a sus discípulos él no se consideraba sabio, por ello su amigo Querefonte acudió a Delfos. Sócrates era consciente de su propia ignorancia: “Solo sé que no sé nada” y ahí radicaba la revelación de la pitonisa, pues los demás creían saber y tampoco sabían, sin embargo él sabía esa gran cosa.

Creó la “ironía socrática” como destreza dialéctica para poner en evidencia la ignorancia de los demás y la mayéutica, método inductivo que le permitía llevar a los alumnos a la resolución del problema por medio de preguntas.

Sócrates es una de las figuras más importantes de Grecia, inicia una filosofía preocupada por el Hombre, filosofía antropológica cuyo fin primordial es la búsqueda del Bien, de la Justicia, del Valor y de la Virtud.. Se propuso moralizar a la juventud para que pensara por sí misma y no se conformaran con la prosperidad que ofrecía la democracia.

¿Por qué lo condenaron? A Sócrates lo acusaron tres ciudadanos: Meleto, Anito y Licón. Aunque representaban una acusación generalizada. Se le denuncia, se le juzga y se le condena por corromper a la juventud con ideas peligrosas y por “asebeia” (impiedad contra los dioses). Pero la realidad por la que fue llevado a los tribunales es porque estaba resultando muy molesto a la clase dirigente, al poner en entredicho continuamente la democracia en la que él creía profundamente pero con unos dirigentes educados para esa labor, en virtud, justicia y Bien. Sócrates quería una clase política formada por especialistas, formados adecuadamente y valorados en virtud de su educación. Se puede decir que fue el impulsor de la Ética política.

Durante el juicio se defendió como era de esperar él solo, poniendo en práctica su ironía y ridiculizando a sus denunciantes. Si hubiera querido habría salido indemne, pero al final del juicio irritó al jurado y proclamaron la pena de muerte. Sócrates pudo haber escapado ayudado por sus amigos pero no quiso, alegando que era un honrado ateniense que cumplía las leyes hasta el final y además no le tenía miedo a la muerte. Ante el llanto de sus amigos bebió la cicuta y profirió estas últimas palabras: “o con la vida termina todo y entonces la paz se trueca en paz eterna, o la vida prosigue en otro lugar y entonces allí proseguiré mis preguntas y mis averiguaciones”.
Su juicio se puede considerar uno de los más injustos de la humanidad.