viernes, 4 de noviembre de 2016

Celebraciones por las almas que no hallan la paz



LEMURIA ET FERALIA





CELEBRACIONES EN HONOR DE LOS DIFUNTOS

En todas las culturas los difuntos han ocupado un lugar destacado en sus ceremonias y rituales bien porque se creía que merecían ser reconocidos y respetados bien porque se les tenía miedo. De lo que no cabe duda es que pensaban que el cuerpo y el alma pertenecían a dimensiones totalmente diferentes, que el cuerpo moría y se corrompía y que el alma comenzaba su andadura hacia el mundo de ultratumba, hacia la reencarnación, hacia el más allá o hacia la vida eterna; en todo caso, hacia un lugar de donde no es posible volver y si así fuere era para causar un gran tormento a los vivos.
El día 1 de diciembre los católicos celebramos el Día de Todos los Santos, el día de todas las almas que ya han superado el Purgatorio, por tanto, están purificadas y gozan de la vida eterna.
El día 2 celebramos el día de Los Fieles Difuntos, aquellas almas que aún no se han purificado, vagan errantes por las tierras esperando encontrar el descanso eterno. Esta celebración intenta darles paz y tranquilidad hasta que lo consigan.
Esta consideración hacia los difuntos no difiere mucho de las creencias que había en el mundo romano, aunque los rituales y ceremonias fueran diferentes. Los romanos honraban seriamente a sus muertos pues se cuidaban mucho de que no estuvieran intranquilos o enojados ya que les daba auténtico pavor que regresaran.
Creían que los muertos se aferraban demasiado a la vida y querían continuamente regresar; sobre todo aquellos que no habían sido despedidos o enterrados adecuadamente. (Véase “Funerales” y “Vida de ultratumba” en el blog, etiqueta: costumbres romanas, diciembre 2014).
Los muertos eran despedidos el día del funeral con las Pompas fúnebres, donde se creía que desfilaban los antepasados del muerto delante del féretro para indicar el camino.
En el aniversario de su muerte se depositaban flores, alimentos como pan, habas y frutos secos; y bebidas como miel, leche, vino, habas que se iban filtrando por la tierra hasta llegar a los restos mortales. Los muertos necesitaban estar bien alimentados para realizar el tránsito hacia la otra vida
Las dos fiestas más importantes que celebraban para honrar, aplacar o ahuyentar a los espíritus se celebraban en febrero y en mayo.
Había varias clases de espíritus vagando alrededor de los vivos, aunque los testimonios son muy difusos ya que los autores cambian la terminología frecuentemente. Pero se puede concretar de la siguiente manera:
MANES: son espíritus buenos, familiares, los de los antepasados que se quedan en el hogar familiar para proteger a la familia. También se les llama “Lares familiares”.



LEMURES: son espíritus que vuelven de ultratumba y atormentan a los vivos. Creían que no habían sido acogidos por Los Manes porque no estaban purificados al no haberle hecho los ritos correspondientes o porque sus restos no habían sido inhumados. Quedaban atrapados entre los dos mundos: ni podían regresar a la vida ni descansar tranquilamente entre los muertos.
LARVAS: son las almas de aquellos que han tenido una vida miserable en la tierra o una muerte violenta o desafortunada. Se convierten en demonios malos y regresan en forma de fantasmas, espectros, esqueletos o sombras para atormentar a los que en vida se portaron mal con ellos. Se apoderan de su vida enloqueciéndolos y transformándolos en seres furibundos y trastornados.





CELEBRACIONES

DIES FERALES: se trata de fiestas públicas porque se fijaban oficialmente pero el culto era privado. Son fiestas en las que cada familia honra a sus muertos y visita sus sepulcros. Se celebraban entre los días 13 y 21 de febrero. Durante esta novena los familiares acuden a los sepulcros y llevan a sus seres queridos coronas, flores y alimentos (comida y bebida) para que los restos puedan seguir alimentándose; también les hacen oraciones purificantes. En estos días los muertos deambulan por las tierras y comen los manjares que les han depositado. El día 22 los miembros de la familia se reúnen y conviven para limar asperezas y estrechar los lazos de cariño y fraternidad. Este día era llamado “CARISTIA”

LEMURIA: se celebraban los días 9, 11 y 13 de mayo para clamar y aplacar a los difuntos. También se celebraban en la intimidad del hogar. El origen de esta palabra se relaciona con Remo, hermano de Rómulo, por quien fue asesinado. Aparecía en forma de sombra para vengar su muerte, a la que llamaban”remores”. Rómulo para aplacar la ira de Remo estableció este ritual que con el tiempo se denominó “Lemuria”. Son las fiestas más antiguas de Roma.
Durante estos días las almas de los antepasados visitan sus hogares y hay que hacerlos ir de forma pacífica. El ritual era el siguiente: el “pater familias” a media noche, cuando todo está en silencio absoluto, se levantaba y hacía chascar el dedo pulgar, a continuación se lavaba las manos con el agua de una fuente. Regresaba y tiraba detrás de sí unas alubias negras que anteriormente había metido en la boca, y pronunciaba:”yo tiro estas habas, por ellas yo rescato a los míos y a mí mismo” Lo repetía nueve veces sin mirar hacia atrás pues allí estaban los espíritus. Iba avanzando tocando suavemente un instrumento de bronce e invitaba a los espíritus a irse diciéndoles: “¡Manes de mis padres, salid!” Se daba la vuelta sosegado porque los espíritus se habían retirado tranquilos a su mundo.





martes, 18 de octubre de 2016

¿De qué hablamos en verbadurii?

¿DE QUÉ HABLAMOS EN VERBADURII?




El espacio "verbadurii" es un pequeño rincón en la programación de Onda Cero, Zamora en la Onda, motivado por Tomás Aguiar, sine quo non, y elaborado por una servidora, Mª Eugenia.

Trato de transmitir mis conocimientos sobre  cultura clásica a los oyentes, para que conozcan nuestro pasado grecolatino que en realidad es también nuestro presente, pues,  sin olvidarnos por supuesto de la influencia judío cristiana y de la influencia árabe -la cual admiro profundamente- somos griegos y somos romanos.

Hace 2.800 años en la polis griega de Atenas,  nació un sistema de gobierno llamado democracia, es decir, el gobierno del pueblo. Nació también la filosofía, el amor a la sabiduría, con la que enseñaban a sus gentes a pensar. Conceptos como Belleza, Bondad y Virtud eran los ejes de su Pensamiento.
Crearon también los griegos todos los géneros literarios que hoy conocemos, desde el teatro hasta la novela. Institucionalizaron las Olimpiadas y esculpieron cuerpos desnudos perfectos de atletas, héroes y dioses. Hoy en día nos sigue fascinando aquella civilización.
Los romanos en el siglo III a. C. llegaron a Hispania a echar a los púnicos...y se quedaron. Nos legaron toda su riqueza cultural, económica, política  y social;  y nos transformaron; nos romanizaron. ¿Qué tenemos de los romanos? El latín, el derecho romano, el calendario, los acueductos, las alcantarillas, las calzadas, las termas, las basílicas, los mosaicos, muchas ciudades, puentes...
 Estas dos grandes civilizaciones constituyen nuestro pasado,  y lo que somos hoy en Occidente  se lo debemos a ellos principalmente. Por ello, es imprescindible el conocimiento de esta cultura para no perder nunca las raíces ni la identidad

domingo, 16 de octubre de 2016

Verbadurii: Joe Hisaishi : SUMMER [ Theme from 菊次郎的夏天]



Comenzamos Verbadurii en la onda.
Cuarta temporada
La cultura clásica es una fuente inagotable de conocimiento. Bebiendo de sus aguas nos conoceremos mejor y posiblemente nos hagamos más justos y más humanos.

martes, 21 de junio de 2016

Los Comicios









En el año 509 a.C. con la expulsión del último rey, Tarquinio el Soberbio, desapareció el sistema monárquico y se instauró la República, y el gobierno de Roma comenzó a describirse con la sigla SPQR (Senatus Populusque Romanus), pues el Senado y los Comicios son los que asumen la dirección efectiva del Estado Romano, quedando el poder monárquico dividido entre dos cónsules, elegidos por un año. Se tomaron numerosas precauciones para evitar la restauración de un poder personal: los Comicios eligen cada año a los Magistrados, los Cónsules, los más altos magistrados, gobiernan durante un año bajo la tutela del Senado.
El Senado estaba formado por las familias más poderosas, eran ancianos y su nombramiento era vitalicio
Los Magistrados son los que se reparten las tareas del gobierno; para llegar al más alto grado había que realizar el “cursum honorum”, desde el cargo inferior: tribuno de la plebe-edil curul- cuestor-censor-pretor.
Los Comicios son las asambleas populares que representan al pueblo e incluyen a todos los ciudadanos. Es la soberanía directa del pueblo, aunque con preponderancia de los patricios.
Hay tres clases de comicios: curiales, tribales y centuriales.
Los comicios se celebran en días hábiles, llamados “fasti”, venían marcados con una C en el calendario. Los días fastos estaban dedicados a las actividades de carácter jurídico, legislativo, comicios, negocios públicos.
Los días nefastos eran los días consagrados a los dioses y solo se permitía la actividad religiosa, por lo que muchos ciudadanos los consideraban inútiles pues no se podía avanzar en tareas urgentes, de ahí que tomara el significado peyorativo como algo malo.
Se celebraban en el Campo de Marte, por su primitivo carácter militar (allí acampaban los ejércitos antes de entrar victoriosos a la ciudad)
Antes de iniciar la asamblea se celebraban los augurios. Un presagio fatal prorrogaba la asamblea “alio die”, esto era a veces manipulado por algunos patricios para descartar propuestas peligrosas y dar más tiempo.
Los Comicios electorales se celebraban anualmente pues había cargos anuales; y eran los comicios más sencillos.
Los que aspiraban a una magistratura realizaban una campaña electoral, que comenzaba haciendo una declaración pública en el foro, se inscribían en las listas de candidatos y disponían de 27 días para realizar dicha campaña.
Los candidatos vestían una toga blanca (“candida”), de ahí “candidatus”, vestido de blanco, pues simbolizaba la honradez.
Los candidatos debían poseer una gran fortuna pues debían costear su propia campaña, y el desempeño de su cargo, pues el cargo era un servicio a la República (asunto público).
A menudo costeaban la construcción y reparación de infraestructuras públicas y también era habitual que pagaran espectáculos o que subvencionaran a gente con necesidades económicas.
La campaña electoral se llamaba “ambitus”, del verbo “ambio” que significa “rondar a alguien pidiendo algo”. “Ambitus” derivó con matiz despectivo en “ambición” pues muchas veces la campaña se tiñó de corrupción.
Las elecciones en un principio eran orales, pero luego pasaron a ser escritas y secretas. Los ciudadanos, situados por grupos, desfilan a votar de uno en uno, sobre una especie de puente “pons suffragiorum”, delante de la urna.

La papeleta de voto es una tablilla de madera que lleva las letras VR(uti rogas=sí), y A(antiquo=No)