PERSONA
viernes, 13 de noviembre de 2015
jueves, 12 de noviembre de 2015
La Eneida. Pax augusta Septimo die ante Kalendas Novembres
LA ENEIDA Y LA GLORIA DE ROMA
Nos situamos en Roma, siglo I a.C., año 20. Roma ha salido de una larga etapa de guerras civiles: guerra entre César y Pompeyo, guerra de Módena, doble batalla de Filppi, guerra ptolemaica y batalla de Actium, en la que Agripa vence sobre la flota de Cleopatra, Antonio se suicida, Cleopatra también elige la muerte al no poder conservar el reinado para sus hijos, Octavio asesina a Cesarión y queda extinguida esa dinastía, por lo que Egipto pasa a ser provincia romana. Octaviano, sobrino de César, ha resultado claramente el vencedor sobre medio orbe. Comienza una época gloriosa para Roma. El 16 de enero del 27 el Senado otorga a Octaviano el título honorífico de Augusto, (princeps, primus inter pares).
Augusto pacifica y reorganiza las Galias, se reconcilia con unos pueblos y somete a otros.
En el año 17 se celebran los "Ludi Saeculares" en Roma y se proclama la paz universal "Pax Augusta". Roma es el centro del universo.
En Roma había una larga tradición de poetas que componían panegíricos a los vencedores, y Virgilio, en aquel momento, era el mejor poeta que había en Roma.
Virgilio era un hombre de pueblo, criado en un ambiente modesto. Su familia fue víctima de las confiscaciones que realizó Octaviano para recompensar a los veteranos de la guerra de Filipos. Su amigo, Asinio Plión, jefe de la comisión agraria, consiguió la restitución de los bienes confiscados, lo cual hizo que se creara un vínculo con los círculos políticos de Roma. Asinio Polión conocía bien al poeta, lo animó a escribir "Las Bucólicas" y fue el intermediario para que conociera a Augusto. Fue introducido en el círculo de Mecenas, de quien recibió ayuda para escribir las "Geórgicas". Virgilio gozaba de gran renombre, pero el hombre de pueblo huía del bullicio de la ciudad y solo se sentía a gusto entre los suyos.
Virgilo, bien por propio convencimiento, bien por gratitud, va a colaborar en la campaña política de Augusto y Mecenas. Se convierte en le pregonero universal de la Pax Augusta : tenía que situar a Augusto, el creador de la paz y el renovador de costumbres, en el eje centrar de la historia de Roma y en el símbolo central que le diera sentido al mito.
Como poeta con influencia de los poetae novi por un lado, y por otro , plagado de complejidades por su vínculo al poder, Virgilio va a construir una historia de Roma llena de símbolos, con una gran riqueza de perspectivas, derivada de su gran conocimiento de la filosofía. LA ENEIDA es la propaganda de la grandeza divina y eterna de Roma.
ENEAS
Con la elección de Eneas como protagonista, vinculaba definitivamente a la gens Iulia con los dioses, al considerarlos descendientes directos de Iulo, hijo de Eneas, que era vástago de la diosa Venus y del mortal Anquises: Los reyes De Alba, nacidos de Eneas y Lavinia, se extinguieron con Rómulo, sin embargo, la sangre de Eneas sólo pervive en los Iulios, descendientes de Iulo
Las cualidades de Eneas: la pietas, la fuerza moral, el amor paternal y la virtus son cualidades del vir romanus.
DIDO
A Eneas se le ha acusado de ser un personaje frívolo y egoísta que solo está pendiente de lo que le dictan los dioses, pero no es cierto ya que Eneas tan solo es una marioneta del destino y se comporta con total sumisión ante lo que le ha sido encomendado: fundar una nueva Troya. Dido se enamora profundamente de Eneas por mediación de su madre Venus que se había aliado con Juno para unirlos y desviar así a Eneas de la misión. Eneas cae en el olvido más absoluto hasta que Júpiter le recuerda su destino. Dido desesperadamente le suplica que no la abandone pero Eneas obedece la voluntad de los dioses. En esta traición de Eneas se pretende ver la rivalidad eterna entre el pueblo romano y el cartaginés.
jueves, 29 de octubre de 2015
El caballo de Troya
El episodio del caballo de Troya lo recoge Virgilio en La Eneida; lo relata Eneas a Dido cuando ésta le pide que le narre la caída de Troya.
Después de diez años de asedio la ciudad y tras haber sufrido muchas calamidades y muchas pérdidas humanas, maquinan este engaño por la inspiración de la divina Palas: construyen una gran mole de madera con figura de caballo donde se ocultaron los hombres más valientes.
Simulan que es una ofrenda a los dioses por un feliz retorno a sus patrias. Los troyanos admiran el leño, mas el prudente Laoconte que lo ve desde lo alto de la ciudadela no confía en las dádivas de los grigos:- ¿Acaso créeis que este don carece de engaño? No os fiéis de los dánaos ni icluso ofreciendoos regalos"- gritó y acto seguido le lanza un venablo que atraviesa el vientre del animal provocando un gemido de los hombres y un estremecimiento del caballo. Pero, ciegos y aturdidos por la perfidia de los hados, no perciben la evidencia.
Acto seguido, los troyanos traen maniatado a un griego, llamado Sinón, que viene a consumar la perfidia. Entre llantos y gemidos les cuenta que ha escapado de la muerte pues los griegos lo iban a sacrificar para aplacar la ira de los dioses y conseguir un feliz retorno a la patria. Se compadecen de él y lo hacen suyo.
Después de diez años de asedio la ciudad y tras haber sufrido muchas calamidades y muchas pérdidas humanas, maquinan este engaño por la inspiración de la divina Palas: construyen una gran mole de madera con figura de caballo donde se ocultaron los hombres más valientes.
Simulan que es una ofrenda a los dioses por un feliz retorno a sus patrias. Los troyanos admiran el leño, mas el prudente Laoconte que lo ve desde lo alto de la ciudadela no confía en las dádivas de los grigos:- ¿Acaso créeis que este don carece de engaño? No os fiéis de los dánaos ni icluso ofreciendoos regalos"- gritó y acto seguido le lanza un venablo que atraviesa el vientre del animal provocando un gemido de los hombres y un estremecimiento del caballo. Pero, ciegos y aturdidos por la perfidia de los hados, no perciben la evidencia.
Acto seguido, los troyanos traen maniatado a un griego, llamado Sinón, que viene a consumar la perfidia. Entre llantos y gemidos les cuenta que ha escapado de la muerte pues los griegos lo iban a sacrificar para aplacar la ira de los dioses y conseguir un feliz retorno a la patria. Se compadecen de él y lo hacen suyo.
martes, 19 de mayo de 2015
Lupercalia y Carnaval
LUPERCALIA
EL ORIGEN DEL CARNAVAL
El origen del Carnaval son "Las Lupercales" romanas llamadas así porque se realizaban en la cueva Lupercal, donde, según la leyenda, una loba "lupa" amamantó a Rómulo y Remo.
Al igual que otras muchas fiestas son la cristianización de esta fiesta pagana, celebrada el 15 de febrero, en honor a Pan o Fauno Luperco, dios de los pastores, con el fin de que este dios protegiera y otorgara fertilidad a sus rebaños.
En esta cueva, situada en la falda del monte Palatino, es donde los hermanos Rómulo y Remo se detuvieron cuando iban a la deriva en las aguas del río Tíber sobre una tabla, habiendo sido abandonados a su suerte. Allí la loba los encontró y les dio de mamar poniendo sus ubres en sus bocas. Por la abundancia de la leche de la loba, este lugar se consideró el símbolo de la fecundidad.
La fiesta la institucionalizó Rómulo, siendo los pastores los verdaderos protagonistas. Con el tiempo los "Lupercos" eran hombres de familias nobles.
El día del ritual sacrificaban un macho cabrío, aunque los antiguos pastores sacrificaban una cabra, se embadurnaban con su sangre y le cortaban la piel a tiras. correteaban semidesnudos (cubiertos de máscara y taparrabos), muy ebrios, cantando y danzando en torno al Palatino.
Los jóvenes salían tras ellos con lana empapada en leche para limpiarles la sangre.
Las mujeres eran golpeadas con las tiras de cuero para transmitirles fecundidad.
Estos rituales fueron degradándose hasta el total desenfreno sexual y frenesí, de manera que algunos romanos como Cicerón se avergonzaban de ver entregados en esa depravación a hombres patricios de la ciudad. Augusto prohibió que los jóvenes adolescentes salieran durante el festejo por la ciudad.
Ante tal desenfreno, la Iglesia cristianiza la fiesta y le quita la carne: carnem levare; levare:quitar, levantar, llevar. Se produce un cambio consonántico en levare: levale
En castellano aun en nuestros días se le llama carnes tollendas: carne que ha de ser quitada.
Tollendas: gerundivo del verbo tollo: quitar, retirar, levantar. Compárese con "tullir": que ha perdido movilidad.
Cuando "quitamos la carne" entramos en cuaresma: quadragesima dies, que son los cuarenta días que Jesús estuvo orando en el desierto.
Al igual que otras muchas fiestas son la cristianización de esta fiesta pagana, celebrada el 15 de febrero, en honor a Pan o Fauno Luperco, dios de los pastores, con el fin de que este dios protegiera y otorgara fertilidad a sus rebaños.
En esta cueva, situada en la falda del monte Palatino, es donde los hermanos Rómulo y Remo se detuvieron cuando iban a la deriva en las aguas del río Tíber sobre una tabla, habiendo sido abandonados a su suerte. Allí la loba los encontró y les dio de mamar poniendo sus ubres en sus bocas. Por la abundancia de la leche de la loba, este lugar se consideró el símbolo de la fecundidad.
La fiesta la institucionalizó Rómulo, siendo los pastores los verdaderos protagonistas. Con el tiempo los "Lupercos" eran hombres de familias nobles.
El día del ritual sacrificaban un macho cabrío, aunque los antiguos pastores sacrificaban una cabra, se embadurnaban con su sangre y le cortaban la piel a tiras. correteaban semidesnudos (cubiertos de máscara y taparrabos), muy ebrios, cantando y danzando en torno al Palatino.
Los jóvenes salían tras ellos con lana empapada en leche para limpiarles la sangre.
Las mujeres eran golpeadas con las tiras de cuero para transmitirles fecundidad.
Estos rituales fueron degradándose hasta el total desenfreno sexual y frenesí, de manera que algunos romanos como Cicerón se avergonzaban de ver entregados en esa depravación a hombres patricios de la ciudad. Augusto prohibió que los jóvenes adolescentes salieran durante el festejo por la ciudad.
Ante tal desenfreno, la Iglesia cristianiza la fiesta y le quita la carne: carnem levare; levare:quitar, levantar, llevar. Se produce un cambio consonántico en levare: levale
En castellano aun en nuestros días se le llama carnes tollendas: carne que ha de ser quitada.
Tollendas: gerundivo del verbo tollo: quitar, retirar, levantar. Compárese con "tullir": que ha perdido movilidad.
Cuando "quitamos la carne" entramos en cuaresma: quadragesima dies, que son los cuarenta días que Jesús estuvo orando en el desierto.
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| Lupa, Romulus et Remi |
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